domingo, 27 de junio de 2010

el infierno infinito del error

caminaba tranquila, disfrutando serenamente de un cigarrillo, con destino a la parada del micro. esperaba el micro, en paz, sin grandes ideas ni grandes nostalgias. (raro para un domingo nublado por la tarde). dormí profundamente lo que duró el viaje y fue cuando la ví que todo pareció llenarse de un denso humor negro, que se sentía como asfixiante, como pesado y engorroso. como ese error imperdonable que cometí y que prometió pasarme factura el resto de mi vida. como si esa persona que pagó con su ser mis miedos, mis irresponsabilidades, y mis egoismos se hubiera hecho presente ahi para empujarme hacia el infierno de la culpa y la desolación, las preguntas sin respuestas y la nostalgia de haber perdido a quien podría haberme regalado una vida de felicidad plena y sincera.

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